Trabajos y oficios Gitanos

Las profesiones gitanas (1968)

 Herreros, caldereros y pegaremiendos”

“Es de común conocimiento la afición que los gitanos han demostrado siempre por el hierro y en general, por todos los metales, consiguiendo hacer con ellos verdaderas obras de arte y valor”, pero como también señala Juan de Dios, lo que es de resaltar es cómo los gitanos apuraban todas las funciones: “si uno buscaba los hierros, otro les daba forma” y al final del proceso, encontramos la figura de “la gitana, vieja o joven, cargada de artísticos jarritos. palanganas, paletas, cucharas, espumaderas y cazos, tenedores y pinzas, fabricadas de cobre y fuertemente pulimentados, que los va vendiendo casa por casa, o colocándolos simétricamente en el suelo, a la puerta de una plaza de abastos, esperando al comprador interesado.”

“Hasta principios de siglo no era difícil encontrar la fragua cañí donde se construían las rejas, cancelas y balaustradas de las casas en construcción”. Como testigos “ahí están nuestros pueblos castellanos y andaluces, sobre todo, con sus amplios ventanales enrejados donde, si no fuera por el color, se confundirían las filigranas del hierro con el adorno de las flores naturales que se enredan cariñosas por sus impertérritos barrotes. Hoy una persiana metálica o de madera, o incluso el mismo vidrio hacen innecesarias estas piezas tan comunes en las antiguas construcciones. Sobre todo era en Andalucía donde se encontraban estos fragüeros y caldereros”.

Los  pegaremiendos:

“Sí, tal vez sea el apelativo que más le cuadre. Me refiero al gitano pobre que, con su primitivo anafe (pequeño hornillo) cogido del asa, de donde salen raquíticos y contrahechos los mangos de un par de soldadores de cobre, se pasea por las calles de nuestros pueblos hispanos pregonando a voz en grito: ¡Se arreglan perolas, sartenes y jarroooos! ( … )Son muchísimos los gitanos que se ganan la vida por estos medios. Unos, como digo, recogiendo remiendos, otros arreglando somiers o paraguas, otros, poniendo lañas en los lebrillos, etc. pero, la mayoría, en menesteres que guardan alguna relación con el metal, el hierro o sus derivados”.

 Los tratantes

“El tratante de bestias, el que hace de corredor, se considera a sí mismo portador de toda la aristocracia gitana, que se personifica no ya en la sucesión hereditaria de padres a hijos, sino en el empaque y soltura con que es capaz de efectuar los tratos, o vender y comprar las pestis (bestias) de su propiedad”.

“La afición al trato que siempre han demostrado, y la esperanza de unos saneados ingresos en un buen corretaje, ha hecho que encuentren en las bestias una fuente de divisas que les permiten vivir honradamente, dedicándose a algo que les gusta y que, en verdad, han llegado a conocer a la perfección. ( … ) Los gitanos conocen a la perfección la anatomía de cualquier caballo, sin haber asistido jamás a ninguna clase de veterinaria y con la misma facilidad catalogan a un caballo de una sola mirada al ver al plomo, pongamos por caso, de sus miembros anteriores ( … ) que componen el más eficaz de los brebajes con que remozan y resucitan al más famélico y acabado-de los pencos”.

“Tener una cuadra llena o medio llena de un buen surtido de bestias, suponía tener una considerable fortuna, que, sometida a los vaivenes propios del negocio, podrían terminar, al final de una buena feria, en un abultado fajo de billetes verdes como ganancia líquida.( … ) Los dueños de estas ganaderías poseen el respeto y la admiración no sólo de los propios gitanos económicamente inferiores, sino de los mismos payos”.

La agricultura

“Ni que decir tiene que, según en qué países o regiones viven las familias gitanas, las ocupaciones a que se dedican están orientadas en la línea de las necesidades de los habitantes del lugar. Es por esto que en regiones de marcada naturaleza agrícola, los gitanos se han afincado más que en ninguna otra, ya que ello les es fundamental para ejercitar el chalaneo y la compra-venta directa de animales de tiro y carga, necesarios, antes mucho más que ahora, a los agricultores”.

“A pesar de la constante y directa relación de los gitanos con los ambientes agrícolas, son muy pocos los que trabajan de una forma habitual cultivando la tierra o recogiendo sus frutos, aunque en la época de recolección sean muchos los que por una temporada abandonan sus casas para hacer unas ganancias saneadas en la recogida de la aceituna, en la vendimia, o en la recolección de algodón.

Esto lo que hacen porque saben que dura poco tiempo y porque, además, participa en la labor toda la familia.”

Los esquiladores

“Esquilador o manrabaor es una de las profesiones típicas de los gitanos, que en otros tiempos llegó a tener tanto abolengo e importancia que los grandes

“pelaores” formaron escuela, siendo algunos de ellos tan famosos, que sus servicios eran solicitados ¡y muy bien pagados! Por los dueños de grandes cortijos y casas de campo”.

“Como cualquier otro oficio, el arte de pelar requiere su técnica y no todos sirven paro realizarla. Fijaros, sino, en la bonita estampa que ofrece un airoso caballo o una mula de limpia figura, después de haber pasado por ellos las tijeras inquietas del pelaó.

Aquellos surquillos pequeñitos e iguales que cruzan de parte .aparte el lomo del animal. Más bien semejan trazados por un delineante con todos sus perfectos  aparatos”.

“Las nuevas generaciones ya casi desconocen este oficio, y de seguro que llegará un día en que el arte de pelar bestias pasará a la historia como tantas otras costumbres y características propias de los gitanos”.

Bibliografía

Publicados en la revista Pomezia ( 1965-1978) que editaba el Secretariado Gitano de Barcelona

TÉRMINOS MAS CONOCIDOS DE PALABRAS GITANAS

CASTELLANO CALÓ
Dios Undibel, Undebel, Debel
madre bata; matu
ir (se) najar(se), najelar(se)
querer camelar
ojos sacáis
padre bato, batico; patu
gitano caló
vergüenza lache
casa quer
comer jalar, jamar
cerdo balichó
payo busnó
presumir ronear
pie pinrel
policía (la) pestañí
pan tató
viejo puró, pureta
policías jundunares
pagar poquinar
prostituta lumi, lumiá, lumiasca
garbanzos redundes, rendundes
ver dicar, endicar, diquelar
tonto, loco diniló, dinileta; lila, liló, lileta
boca muy
dormir sobar, sobelar
payo gachó
comida jayipén
niño chaborró, chaborrillo
embarazada cambrí
dinero jayeres
agua pañí
esposa romí, rumí
saber chanelar
trabajar currar
vino mol
aceite ampio
culo bul, bullate
hablar naquerar, laquerar
zapatos chapires
pegar, golpear currar
no nasti, nastis, nastias
dar diñar, endiñar
marido rom
matar marar, marabelar
muerto(s) muyao
feo chungaló
orinar mutrar
niña chaborrí
robar chorar
ser sinar, sinelar